Diseñamos tu plan de retiro con años de anticipación: ahorro, inversión y cobertura ante imprevistos en un solo lugar, ajustado a tu ritmo de vida.
Cuanto antes empieza tu plan, menor es el esfuerzo mensual necesario para llegar a la meta que definas.
Una enfermedad, un accidente o una crisis económica pueden vaciar los ahorros que tomó años construir si no están protegidos.
Tu plan debe pensarse para sostener tu forma de vida, no solo para acumular un monto.
Cada elemento del servicio está pensado para que la prevención sea un proceso continuo, no una decisión aislada.
Revisamos tu situación actual, tus metas y el horizonte de años que tienes hasta el retiro.
Aportes que se ajustan a tus ingresos, con metas claras y revisables cada año.
Protección que evita que un evento inesperado detenga o vacíe tu plan de retiro.
Un asesor revisa contigo el plan periódicamente y lo ajusta a los cambios en tu vida.
Un proceso claro desde el primer diagnóstico hasta el seguimiento año tras año.
Evaluamos tu punto de partida: edad, ingresos, ahorro actual y metas de vida.
Definimos aportes, plazos y el nivel de cobertura que necesitas.
Ponemos en marcha el ahorro y las coberturas contratadas.
Revisamos el plan contigo cada año y lo ajustamos si tu vida cambia.
"Como monotributista, mi ingreso varía según el mes. Lo que más valoro es que yo defino cuánto aporto, sin comprometerme a una cifra fija que no siempre puedo sostener."
"Como profesional independiente uno vive resolviendo el corto plazo. Este plan me obligó a poner sobre la mesa algo que venía postergando hace años: cómo se sostiene mi vida después de dejar de facturar."
"Siempre pensé que un plan de retiro privado era para otro tipo de perfil, no para alguien en relación de dependencia. Me sorprendió poder empezar con un aporte chico y ajustarlo a medida que cambió mi sueldo."
Sin compromiso. Una conversación para entender tu punto de partida y mostrarte qué tan lejos o cerca estás de tu meta de retiro.
Tus datos se usan solo para contactarte sobre tu diagnóstico.